12 momentos críticos en las relaciones de pareja que pueden conducirla a la ruptura.

Crisis de pareja

La demanda de terapia de pareja aumenta y no sorprende. Dado que en este siglo las personas vivimos en una vorágine de cambios (científicos, tecnológicos, sociales, etc.) el aprendizaje es continuo. También de pareja.

En este contexto, evolucionamos y apenas somos conscientes de cuán diferentes llegamos a ser con el paso del tiempo. Ser el de siempre o yo soy el mismo de toda la vida son creencias obsoletas y no realistas, pues queramos o no, todos cambiamos con los años.

Crisis de pareja

Gracias a la popularización de las actividades culturales, sociales, de ocio y el fácil acceso a Internet, además de distraernos y socializar, adquirimos conocimientos sobre multitud de temas; los foros y redes nos hacen conocer, reflexionar y comentarlos. Influye en nuestro estilo de vida y ¡cambiamos! (unos más que otros, vale, pero lo hacemos).

A lo largo de nuestra relación de pareja también seguimos cambiando e influyendo directamente en la misma. Es inevitable que la relación varíe y pretender lo contrario es anclarse en una idealización, anquilosando el presente.

Todas las parejas tiene altibajos en su relación


Una pareja está compuesta de dos personas en continuo proceso de adaptación a un mundo cada vez más complejo y cambiante. Sería asombroso que los dos miembros piensen siempre lo mismo, actúen igual, tengan los mismos gustos, sientan y deseen igual en todo momento.

La vida es aprendizaje y éste lleva implícito el cambio.

Como ocurre en otros ámbitos, unas veces se coincide más y otras menos. Cuando surgen las discrepancias inevitables y los problemas dependerá de cómo se gestionen, cómo se resuelvan el que la pareja supere su bache, reforzando su amor, o se enrede y acabe dañando la relación.

En estas ocasiones es cuando un profesional puede servir para identificar los factores problemáticos y promover en la pareja modos de resolución del conflicto, más satisfactorios.

 

12 momentos para acudir a terapia de pareja

1.Demasiadas discusiones

Desencuentros frecuentes, que lejos de resolver problemas, la pareja entre en una dinámica de reproches y recriminaciones casi interminable. Es la escucha a la defensiva.

2. Poca comunicación

La comunicación es escasa y sobre temas rutinarios o ajenos, sin comunicarse sentimientos, inquietudes y aspectos más personales, con una baja complicidad, poco a poco son más desconocidos como pareja.

3. Reconciliación

Cuando tras una separación la pareja quiere darse la oportunidad de intentarlo de nuevo, sin caer en los errores de antes, cambiar dinámicas.

4. Infravaloraciones

Uno o los dos destacan los defectos del otro, centrándose en sus faltas y carencias. Dificultad para aceptarlo tal como es, intentos de cambiar al otro.

5. Controlar al otro

Celos y control de la actividad que realiza un miembro de la pareja sobre el otro, desconfiando y agobiando con sospechas y e interrogatorios sobre lo que hace, revisando sus cuentas de correo, redes sociales y la actividad del teléfono.

6. Infidelidad

Superar la infidelidad, el engaño y la consiguiente pérdida de confianza son momentos muy duros para la pareja; puede caerse en el victimismo del miembro herido y en un servilismo del infiel buscando el perdón.

7. Distanciamiento

Escasez de romanticismo y pocas muestras de afecto o cariño. Con la llegada de los hijos o de familiares ancianos la pareja pierde privacidad e intimidad. En vez de sumar el rol de padres al de pareja, resta; siendo más amigos que amantes.

8. Egoísmos

Carencia de momentos compartidos o aficiones comunes, cada uno tiene su mundo sin contar con el otro; exceso del yo y del, escasez de un nosotros.

9. Sexualidad

Rutina sexual, libido baja. ¿Ya no recuerdas qué son la pasión y el deseo? ¿Los echas de menos?… ¿Desde cuándo no hacéis una escapada romántica y apasionada, o una cena romántica en casa?… No te digo más.

10. Demasiado ocupados

El trabajo y las ocupaciones consumen nuestras energías y dejamos para mañana las demostraciones de amor (si, esa palabreja, procrastinar), estamos cansados. Es cuestión de tiempo que uno de los dos diga cariño te quiero, pero no te amo.

11. Circunstancias especiales

Situaciones inesperadas, como duelos, pérdidas, cambio de trabajo, desempleo, enfermedades que inevitablemente repercuten en la pareja. Contratiempos y dificultades con la familia.

12. Falta algo

Tener la sensación de que nos falta algo es tocar techo en la relación; creemos que podría mejorar nuestra relación pero solos no podemos, o el otro no lo ve necesario, está conforme con lo que hay.

 

¿Qué es la terapia de pareja?

Es un tipo de terapia o proceso que ayudará a una pareja sentimental adulta (matrimonio, pareja de hecho, compañeros o novios) a resolver sus problemas y mejorar su relación, orientada por una tercera persona, profesional de la psicología especializado en parejas; es una ayuda para mejorar la relación sentimental, reconstruirla o finalizarla evitando una ruptura traumática o difícil (sobre todo cuando hijos en común y la pareja seguirá en contacto).

El eje de una pareja es la comunicación.

terapia de pareja

La comunicación es el fundamento y el objetivo prioritario, necesario, de la pareja. El psicoterapeuta facilitará las habilidades comunicativas y conversacionales para lograr un mayor conocimiento y comprensión de uno mismo, del otro y de la interacción.

Cada pareja es diferente.

Al igual que no hay dos personas idénticas, tampoco hay dos parejas iguales. La terapia se adapta a cada pareja para facilitar la comunicación, detectando aquellos comportamientos y carencias que están entorpeciendo la relación y que puedan ser cambiados.

 La pareja es quien mejor conoce su propia relación y es la que logrará superar o resolver satisfactoriamente sus problemas. El psicólogo les ayuda a través de las herramientas y recursos necesarios.

¿Y en qué consiste la terapia?

La terapia de pareja se desarrolla en sesiones, conjuntas e individuales, en las que se habla de problemáticas concretas delante del profesional, quien guiará la conversación, interviniendo para preguntar, aclarar o sugerir, y propondrá tareas consensuadas, promoviendo el cambio.

Una pregunta frecuente es si puede hacerse terapia de pareja sólo con un miembro de la pareja, pues el otro es reticente y no quiere acudir a la consulta. De hecho, es frecuente que sea un miembro el que inicie la terapia, transmitiendo la información y las tareas al que no va, quien muchas veces termina acudiendo con su pareja. Aunque el marco ideal es que acudan ambos, con uno también se puede.

¿Qué efectividad tiene la terapia de pareja?

crisis de pareja

No hay un porcentaje absoluto, pues dependerá de la situación de la pareja, del tiempo que lleven arrastrando problemas, de la implicación y perspectivas de ambos ante la terapia.

No es lo mismo cuando acuden los dos y llevan poco tiempo con problemas, a quienes acuden como último intento para salvar la relación antes del divorcio, o ya hay una tercera persona, por ejemplo.

En general, más del 70% de las parejas mejoran su relación de pareja, incluso aquellas que deciden separarse, por mutuo acuerdo, para seguir creciendo (solo 1 de cada 4 parejas lo hacen tras la terapia).

 

Importante: el psicólogo no juzga y para él no hay buenos y malos, solo dos personas infelices por sus dificultades en la relación sentimental. Lo primero que el profesional advertirá a la pareja es que todo lo que se diga en consulta es confidencial y que ante un posible caso de divorcio, él apelará a su secreto profesional para no desvelar información, manteniéndose neutral en todo momento.

 

Y tú, ¿qué opinas de los problemas de pareja? ¿Crees que la terapia puede ayudarla?

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