Terapia estrés

El estrés se describe como la reacción automática del cuerpo a cada demanda que recibe, es un mecanismo de adaptación natural y necesario, p.e., al factor calor reaccionamos sudando y al frio, tiritando; también ante situaciones que exigen un mayor esfuerzo reaccionamos concentrando la atención, como exámenes, perder el empleo, enfermedad, crisis, traumas, recuerdos, etc.

Para sobrevivir, nuestro cuerpo debe adaptarse a los continuos cambios de la vida.

El estrés es la suma de diversos agentes o factores (llamados "estresantes") que lo provocan: tanto influencias externas (situaciones), como internas (sentimientos, pensamientos o procesos metabólicos). El estado de agotamiento o cansancio mental y físico dependerá de la intensidad y duración de la reacción.

El cuerpo necesita fases de relajación para recuperarse de los efectos del estrés, cuando no es así entramos en un estado de DISTRÉS, o estrés negativo: tensión en la espalda o nuca, problemas digestivos, circulatorios, cefaleas, irritabilidad, cambios de humor "inexplicables", depresión, etc. Es la manera que tiene nuestro cuerpo de decirnos que estamos sobrecargados.

¿Todo estrés es malo? En general, asociamos el estrés a situaciones desagradables y agotadoras, problemas en las relaciones con otras personas, sentimientos como ira, rabia, odio, envidia o celos. Este tipo de estrés, que suele generar sensación de agobio, es el denominado DISTRÉS o estrés negativo.

Sin embargo, hay un estrés positivo o EUESTRÉS y que es percibido como agradable. ¿Quién no disfruta cuando se acelera el corazón antes de una cita, por sentir mariposas en el estómago? ¿Y la euforia al conocer la buena nota de un examen? ¿Quién no se alegra de un ascenso profesional, una boda inminente o el nacimiento de un hijo? Etc.

Estos son los cambios que hacen interesante nuestra vida. Pero el estrés positivo también es estrés en la medida en que exige una adaptación por parte de nuestro cuerpo a una situación diferente. Sin embargo, en el estrés positivo recuperamos el equilibrio más rápidamente, reaccionamos de manera más sana ante un acontecimiento agradable: p.e. ante una buena noticia, nos emocionamos de alegría, lo compartimos y depués igual salimos a correr de alegría, o bailoteamos en casa de la emoción, y luego nos tumbamos en cualquier sitio a soñar o recrear en los cambios positivos que esperamos. Es decir, tensión y relajación, así nos recuperamos del esfuerzo.

En el distrés o estrés negativo no nos permitimos descansos, pues nos sentimos de alguna manera amenazados, en alerta, tememos los efectos, las consecuencias de ese agente o factor de estrés.

Los pensamientos y los sentimientos se encuentran entre los factores de estrés más fuertes. Los sentimientos desagradables y los malos pensamientos son los factores de estrés negativos más fuertes.

Así, quien se enfada continuamente en silencio por la desfachatez de sus semejantes, en primer lugar, no le sirve de nada y, en segundo, se provoca constantemente un estrés artificial con todas sus consecuencias negativas.

Son parte de nuestra herencia genética y tienen un único objetivo, que es garantizar nuestra supervivencia en situaciones peligrosas.

Fobias y miedos

La fobias o miedos intensos y persistentes a determinados objetos, situaciones, personas, etc. provoca niveles altos de ansiedad, incluso crisis de pánico. Las...

Pareja

La terapia de pareja es un tipo de terapia o proceso que ayudará a una pareja sentimental de cualquier tipo -matrimonios, parejas de hecho, compañeros...

Duelo

El duelo es un proceso natural y adaptativo ante una pérdida importante, ya sea la muerte de un ser querido, ruptura de una relación, pérdida...

Este sitio web usa Cookies de terceros con el fin de que tenga una mejor experiencia de usuario. Al seguir navegando asumimos que está de acuerdo con ellas. OK Más información